lunes, 31 de marzo de 2008

Diversidad es la palabra, tolerancia es la clave

Hola a todos

Cuando hoy llegué a la U en la mañana, un poco antes de la hora a la que entro los días lunes, me encontré un cartel pegado en uno de los paneles que cuelgan de las paredes del añoso Palacio Matte que contenía una serie de preguntas y una dirección web: http://www.vivachile.org/


Al llegar a mi casa en la tarde entré al sitio para ver las respuestas que se daban a "algunas de las preguntas" (como versa el cartel) que aparecen en el afiche, pese a que yo ya me imaginaba más o menos la orientación de éstas. Claro, mal no estaba pues la página, que hasta entonces no conocía muy bien, está hecha por la derecha más dura y conservadora de Chile, esos que están a la derecha de las centro derecha.

Pero el punto no es ese, dos preguntas hay que me llamaron la atención: '¿toda diversidad es buena?' y la segunda: '¿Qué es una familia? ¿da lo mismo como esté constituida?'. Lamentablemente en el sitio solo encontré la "respuesta" a la primera interrogante.

El artículo lo firma alguien que se llama Valeria Cifuente, diciendo que es profesora universitaria. No quiero descalificar, pero ese escueto curriculum no me dice nada, pues sé de profesores "universatarios" totalmente idiotas, así que creo que empezamos con una presentación bien mediocre.

Pero lo importante, en todo caso, es el contenido de aquel artículo, que me deja con un sabor amargo pues en mucho me dice nada y, lo que encuentro peor, la señora se olvida que somos humanos. ¿Por qué digo esto?, pues veamos:

En una parte de su artículo la señora Cifuentes alude a los homosexuales, diciendo que si se legitiman "sus conductas" en la sociedad se "está dando cabida a una diversidad que no permite el correcto desarrollo de quienes conviven en ella, pues promueve actos contrarios a la naturaleza humana. Una diversidad de ese tipo, no puede ser buena para una sociedad porque distorsiona el correcto sentido del bien, confundiendo la inteligencia y desincentivando el correcto ejercicio de la voluntad de sus miembros."

¿Qué es bueno? ¿qué es "el correcto sentido del bien"? y ¿qué es el "correcto ejercicio de la voluntad de sus miembros"? Para mí lo bueno es aquello que no daña ni a la persona en sí misma ni a los demás, que no atenta contra las libertades de los otros ni contra la normativa establecida: lo bueno es aquello que me hace feliz sin hacer infelices a otros, al menos eso es lo que yo pienso. Luego, ¿un homosexual atenta contra la sociedad? El tradicional pretexto utilizado es "claro, si los homosexuales quieren que todos los demás sean homosexuales", argumento que no de dónde los han sacado porque a mi nunca se me ha acercado un homosexual a "invitarme" a ser homosexual, soy libre de optar por el camino que la vida me presente, así como la gran mayoría de los homosexuales y heterosexuales también lo han sido, nadie ha ido y los ha tratado de convencer. Aparte, creo que hay cosas más importantes que andar preocupándose de la sexualidad de las personas, que cada uno sea lo que quiera ser y lo que lo haga feliz, mientras no interfiera con el nomal funcionamiento de la sociedad.

Los homosexuales han existido desde siempre, en la cuna de la cultura occidental -Grecia- la homosexualidad era una práctica aceptada y durante toda la historia la homosexualidad ha estado presente ¿es la sociedad menos avanzada por ello? creo que no, tenemos computadores, naves espaciales, avances científicos extraordinarios, en fin, la sociedad ha seguido funcionando durante toda la historia humana, aún con la diversidad que hay en ella.

Ahora, esta señora habla del "correcto sentido del bien" ¿un homosexual hace daño a otros? claro que puede dañar a otros, pero no es más dañino ni perjuicioso que aquel daño que puede hacer un heterosexual, si en el fondo ambos son personas humanas, mixtura del bien y del mal, ser racional e irracional al mismo tiempo con la misma inclinación al bien que al mal. Por lo general se dice que los homosexuales "violan" o mantienen relaciones de pareja inestables y son promiscuos ¿los heterosexuales acaso son ejemplos de moralidad? la vara es la misma para todos, por cuanto no estamos hablando de dos especies diferentes ni de dos razas distintas, estamos hablando de seres humanos.

En tercer lugar, la última frase que puse en negrita me causa extrañeza ¿qué es eso de "correcto ejercicio de la voluntad de sus miembros"? ¿o sea que ahora existe un código ético para las elecciones que cada uno hace?. Dos cosas sobre esto, la primera: Creo que el correcto ejercicio de la voluntad es lisa y llanamente la voluntad expresada concientemente y en el marco del derecho, eso de "la moral y las buenas costumbres" es demasiado subjetivo por tanto creo que no tiene mucho valor real, salvo el que se le pueda dar desde un punto de vista valórico y religioso -totalmente válido y respetable por lo demás- pero hay que tener en cuenta que dentro de una sociedad no todos compartimos los mismo valores ni la misma mirada ética, por tanto, lo que para mi es correcto para otro puede no serlo. Lo segundo, dudo mucho que las elecciones dentro de la sociedad estén condicionadas por la vida y la sexualidad de parte de sus miembros y, aunque así lo fuera, ¿es incorrecto?, obviamente, si un grupo en la sociedad es asesino o violador, es completamente reprochable lo que hacen, pero un homosexual -contrario a lo que al parecer cree esta "profesora universitaria"- no cabe dentro de tal calificación, porque como dije anteriormente, un gay o una lesbiana no busca dañar a otros, no busca violar ni matar; son personas completamente normales que desarrollan su vida como lo hace cualquier habitante de este planeta con la única diferenca de que sienten amor por alguien de su mismo sexo ¿es eso reprochable? alguien, como la señora Cifuentes, podría decir que es algo "anti natural" o que van contra la naturaleza humana, puesto que el hombre y la mujer fueron creados así para procrear.

¿Procrear? que argumento más básico, eso quiere decir que somos como los animales que se juntan únicamente para tener hijos y no importa ni el amor ni la afectividad ¡claro que no! somos seres con sexualidad, los únicos con sexualidad, y podemos amar y si ese amor es por alguien del mismo sexo no va ni en contra de la naturaleza humana ni en contra de la madre naturaleza. Por un lado, el amor simplemente surge y no importa el sexo de la persona amada, porque uno simplemente ama. Por otra parte, hay muchos animales que tienen conductas homosexuales en alguna etapa de su vida y ellos viven en estado de naturaleza. El ser humana está en el mundo para ser feliz y para desarrollarse de manera plena y puede que muchos seres humanos no alcancen ese desarrollo pleno casados o con hijos y sean personas felices siendo solteras o estando con alguien de su mismo sexo ¿quién es Valeria Cifuentes para decir qué es lo correcto y que es lo incorrecto en el plano moral? ¿quién es ella para decir que un homosexual atenta contra el ejercicio de la voluntad social, siendo que ella misma atenta con el ejercicio de la voluntad de miles de personas que son homosexuales diciendo que sus conductas son "ilegitimas"?

Por último, y para ir cerrando el artículo que creo me ha quedado más largo de lo que pensé, para Valeria Cifuentes la diversidad "da cuenta de un término con el cual no se denomina a un sujeto dado, sino a una cualidad de un conjunto de sujetos que pueden agruparse por lo que tienen EN COMÚN y no precisamente por lo que tienen de diverso." Pues bien, señora Cifuentes, homosexuales, héterosexuales, bisexuales, transexuales y todos quienes habitamos este planeta y tenemos 23 pares de cromosomas y también aquellos que tienen trisomia 21, podemos ser completamente diferentes, pensar distinto o amar diferente, pero hay algo que tenemos en común que nos une y a la vez no hace diversos: somos seres humanos y eso es lo más importante, pues es lo que nos hace seres especiales en el mundo, con la capacidad de amar, de aprender y de tolerar y es, precisamente, en la diversidad donde aprendemos a tolerar a los demás y a saber que las elecciones del otro no son incorrectas -siempre que no atenten contra la integridad del otro- solo son diferentes, porque ninguno de los más de 7 mil millones de seres humanos es igual al otro: Diversidad es la palabra, tolerancia es la clave.

Cordiales saludos

Pablo Valenzuela
Estudiante Universidad de Chile.

sábado, 8 de marzo de 2008

2 horas... 11 horas

Hola a todos

Todos hacemos locuras, algunos hacen cosas más locas que otros, pero siempre he pensado que los ferroaficionados somos algo más locos que el común de los mortales porque hacemos cosas que otras personas sencillamente no harían. Creo que lo que hice el jueves 21 de febrero es una de esas cosas.

Tomé el Biotren en la estación de Lomas a las 12:05 para llegar como a las 12:30 a la estación de Concepción y luego abordar el Corto hasta Laja. De ahé son como dos horas en tren siguiendo la ribera norte del río Bío Bío, alejándose progresivamente de la moderna autopista del Itata.

En San Rosendo, estación donde decidimos bajarnos en vez de Laja, recorrimos un poco las abandonadas instalaciones, como la casa de máquinas y los patios que vieron tiempo mejores hace muchos años. Penoso el estado dle AM-21 aunque es bonito lo que hay dentro del triangulo, una UR y un par de máquinas que muestran que San Rosendo es un pueblo que nace y se desarrolla al alero del caballito de metal.

Acá debo confesar otra confusión que tenía... siempre pensé que el triangulo de San Rosendo era mucho más grande, pero no... es tan o más pequeño que el triángulo que se formaba en la antigua estación Yungay.

Más tarde caminar a Laja, la separación entre ambos pueblos no es de más de 2 kilómetros, pero la única vía de comunicación que tienen es el puente ferroviario que ha sido adaptado para el paso de autos y de peatones, no hay micros y tampoco pueden pasar camiones.

Laja es un Macondo más... no hay mucho que contar, salvo que nos perdimos de fotografías a la 1301.

En Laja tomé un bus a Los Ángeles, pensaba tomar un bus desde allí hasta Chillán pero para mi sorpresa no había, así que una micro con asientos de bus me llevó por una pequeña ruta que en algunos puntos va paralela a la línea (aunque no vi nada más que la línea) y que sirve como comunicación a varios pueblos pequeños que no son más entretenidos que el pueblo de 100 años de soledad hacia el final del libro.

Llegué a Los Ángeles a eso de las 17:40 (había salido de Laja a las 16:45) a un terminal que desconocía. He de confesar que me gustó la ciudad, tiene bastante movimiento y se ve mucha gente en las calles. En una micro de esas que andaban por Santiago hace como 20 años llegué al terminal "interprovincial" de Los Ángeles donde tomé un moderno bus hacia Chillán. Dos horas más de viaje, llegué a las 20:00 a la ciudad de O'higgins.

Acá me pasó una cosa bien loca... andaba perdido con las horas, vi un aviso que decía "Linares: 19:30" y pensé que sería bueno tomarlo a esa hora para llegar a Linares antes de las 10 de la noche... claro... pensando que en realidad eran las 7 cuando eran las 8, el vendedor de los pasajes me dijo "chhh... pero si ese se jue hace media hora po cabrito" :S bueno... entonces déme en el de las ocho y media, le dije. Mis planes se me fueron a la cresta, porque llegaría a Linares pasada las 10 de la noche y desde allí no cachaba como poder llegar al campo donde vive mi abuela donde pasan micros de día pero de noche se puede llegar solo en taxi.

Salí de Chillán, en el bus iban dando una película que me pareció demasiado estúpida "El hombre de mimbre" creo que se llamaba y de lo que alcancé a ver era una especie de Secta de mujeres que tenía que "ofrendar" un hombre a la naturaleza para que ésta les siguiera dando cosechas buenas... el asunto es que el hombre era Nicolas Cage y al final lo encierran dentro de un hombre de mimbre gigante y le prenden fuego. No me gustó.

Llegué a Linares a las 22:15 y para mi mala suerte el bus me dejó en la entrada de la ciudad y no en el terminal... así que de ahí tuve que idear la manera de emprender la última parte de mi viaje que ya superaba las 10 horas.

Linares es una ciudad bien fome, no era tan tarde pero la calle principal estaba desolada y me dio miedo caminar solo por varias cuadras hasta llegar al paradero de los colectivos, así que a mi pesar, tuve que tomar un taxi y luego de negociar un poco con el taxista logré que el precio de la carrera de poco más de 14 kilómetros fuera... razonable.

Llegué como a las 11 a la casa de mi abuela... luego de 11 horas de viaje de las cuales solo 2 horas 20 fueron en tren.

Los pasajes los guardé... todo lo hice por andar en el Corto del Laja, aunque lo volería a hacer porque me sentí todo un aventurero andando por esas carreteras de solo dos vías en una micro casi rural pasando por pueblos que con suerte salen en un mapa.

Y así fue la locura de este verano :P

Saludos a todos, especialmente para alguien que no diré :)

Pebels

lunes, 3 de marzo de 2008

Partí en el buscarril... terminé en Terra

Hola

Yo creo que todos lo hacemos, no hay aficionado a los trenes que no guarde los pasajes de cuando viajó en tren, aunque sea solo en metrotren o se trate de un viaje hecho muchas veces, el pasaje igual queda en los archivos de esta afición.


Y yo no seré la excepción, tengo una bolsa llena de pasajes que me recuerdan, además de las fotos, los lugares hasta donde los ferrocarriles me han llevado en varios años de afición. Obviamente hay pasajes que no se guardan porque nunca existieron y son de esos paseos en cabina de locomotora, moviendo carros en algún patio donde los trenes de pasajeros dejaron de detenerse y en algunos casos hasta de pasar. Aunque para eso quedaran de recuerdo las fotos y la experiencia de sentir un motor sonando por el esfuerzo de mover cientos de toneladas.

Pero lo que me convoca, este verano, en lo que a trenes y salidas por ahi se refiere, no fue malo. Fue lento a la vez que intenso, porque si bien salí pocas veces, cuando lo hice lo aproveché al máximo reventando mi cámara con cualquier cosa fotografiable (o sea todo).

Partí en diciembre, saliendo de Santiago en un pullman (cosa que no merece más que la mención) para arrivar a Constitución y desde allí tomar el buscarril hasta Maquehua. Medio cuerpo afuera del tren, tomando fotos a cada segundo. El viaje no era de más de 40 minutos, así que en Maquegua abajo del tren y a cruzar el río en bote. Era rico despertar en la mañana sintiendo el traqueteo del buscarril al otro lado del río. El regreso igual fue en buscarril, pero ahora más largo desde Maquegua hasta Talca y en esta última se cambía de una panorama completamente rural a un Terra Salón. Las ventanas abiertas son reemplazadas por aire acondicionado y el viejito vendiendo galletitas y café por una cafetería a bordo del tren. (Cuyos precios son 10 veces superiores a los del buscarril)

Más tarde vino la espera del Transpacífico en Alameda con varios aficionados más... pese a que estuve todo el día en la estación no pude ver el dichoso tren. La caminata ferroviaria entre Hospital y San Francisco junto a Leo y a Sebastian también es digna de mencionar, dada las hermosas imágenes obtenidas.
Y la guinda de la torta aparecio a fines de febrero cuando los rieles penquistas me vieron llegar. Mención especial merece mi amiga Guiselle que me recibió en su morada y me soportó durante algunos días.
En lo que a trenes respecta en vez de insultar y humillar al guardia de Arenal que no nos dejó, junto a Xucu viajar en el corto por tomar fotos, le debo agradecer. Ya que si no hubiera sido por su estúpida forma de espantar pasajeros no habría recorrido la ciudad, ni habría podido tomar muchas fotos en los alrededores de Concepción y tampoco habría cruzado el Bío bío a bordo de la 1301 y menos habría logrado fotos desde el mismo lecho del río... en fin... gracias guardia miserable!.

En todo caso no iba a sacrificar mi viaje en el corto... o mejor dicho... en AEL, pues si el viaje hubiese sido en AES me habría dado lo mismo. Pero no podía perdermelo, lo mismo que en el buscarril, ventana arriba y sintiendo todo el viento del tren, con el cuerpo afuera mirando el río y sacando fotos... eso es impagable pues ya no se puede hacer si no es en estos servicios rurales. Más tarde recorrer Laja, San Rosendo y luego un viaje en bus que tampoco recordaré.
En Linares, mi nuevo destino, quedé en deuda con mis salidas a Putagán, Villa Alegre y a Colbún por la faja del antiguo ramal de trocha 60 cms a Colbún, todo porque no había ninguna bicicleta buena, como de 5... todas pinchadas, yo creo que fue una conspiración.

En fin, después de todo eso el regreso en un Terra... por eso el título, partí las vacaciones ferroviarias en el humilde buscarril y terminé en lo que se supone es el tren más moderno de Sudamérica, el UTS-444.

Y eso... una vez lo dije, soy una persona de balances.

Saludos a todos

Pebels